28 de abril de 2020

Compota de manzana, bourbon y vainilla

En muchas ocasiones, con muy pocos ingredientes, pero combinando bien los sabores, se consiguen platos deliciosos. Este es un buen ejemplo; con unas buenas manzanas podemos hacer este postre en el que se destaca el aroma de la vainilla y los recios sabores del Bourbon de fondo. El Bourbon es un tipo de whisky estadounidense de sabor acaramelado que se destila principalmente del maíz. Para servir esta compota, nada mejor que un poco de yogur griego sin azúcar.




Hace dos años en Blue Cuisine: Ensalada de escarola, bonito y patata
Hace tres años en Blue Cuisine: Clam Chowder (sopa de almejas)
Hace cuatro años en Blue Cuisine: Pollo en adobo con escalivada de pimientos
Hace cinco años en Blue Cuisine: Pastel de peras y chocolate negro
Hace seis años en Blue Cuisine: Calamares rellenos de salchichas


Ingredientes:
- 3 manzanas Golden o Reinetas (si te gustan los sabores más ácidos)
- 1 cucharada de azúcar
- 1 rama de vainilla
- 15 ml. de  whisky Bourbon 








Preparación:

Lavar, pelar y cortar las manzanas en dados medianos.



En una cazuela, poner las manzanas, el Bourbon y la rama de vainilla cortada de manera transversal, para que vaya soltando el aroma durante la cocción. Si hace falta se pueden añadir 1 o 2 cucharadas de agua, para que la compota no quede muy seca.




Cocer unos 15 o 20 minutos a fuego medio, hasta que las manzanas estén tiernas. Servir templado con unas cucharadas de yogur griego sin azúcar (o con helado de vainilla).




21 de abril de 2020

Ternera guisada con canela y aceitunas

Hace tiempo que no publico ninguna receta nueva en el blog y quiero retomarlo con una tradicional de mi familia. Este guiso de ternera nos lo enseñó mi abuela y la receta se la trajo de La Mancha, donde nació mi bisabuelo. No sé si será un plato de allí, pero es una de las recetas del repertorio familiar. La mejor parte de la ternera para hacer este guiso es la coja (zancarrón, morcillo o mures, dependiendo de la zona geográfica en la que estemos). Es una carne que tiene gelatina y que necesita tiempo de cocción. En mi receta utilizaré la olla a presión, y os recomiendo que la cocinéis el día anterior a comerla, para que se mezclen bien los sabores.




Hace un año en Blue Cuisine: Ensalada de alubias y bonito en escabeche
Hace dos años en Blue Cuisine: Sopa de pescado
Hace tres años en Blue Cuisine: Pollo asado con patatas, cebolla y pimentón
Hace cuatro años en Blue Cuisine: Tarta de peras y frangipane
Hace seis años en Blue Cuisine: Alcachofas con almejas


Ingredientes:

- 400 gr. de carne de ternera para guisar
- 1 cebolla
- 1diente de ajo
- 1 tomate
- 1 ó 2 zanahorias
- 1 patata
- 75 gr. de aceitunas verdes deshuesadas
- 1 cucharada de harina
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 75 ml. de vino blanco
- Sal y pimienta al gusto







Preparación:

Cortar la carne de ternera a dados y reservar. Picar el tomate, la zanahoria, la cebolla y el ajo.



En una olla, calentar dos cucharadas de aceite. Salpimentar los trozos de carne y rebozarlos ligeramente con harina. 




Dorar en la olla la carne a fuego fuerte. Es aconsejable freír la carne en tandas, para que no se cueza; tiene que dorarse bien. Sacar los trozos de carne de la olla y reservar.


En el mismo aceite en que se ha dorado la carne, agregar la cebolla picada y el ajo, bajar el fuego a media potencia y remover bien para que se desglase el fondo de la olla con el jugo que suelta la cebolla. Dejar pochar unos 5 minutos.



Cuando la cebolla esté blanda, agregar el resto de las verduras y la canela y sofreir unos 3 minutos para que se suelten los aromas de la canela. Después añadir el vino y las aceitunas. Dejar que se evapore el alcohol del vino.



Agregar la carne y tapar la olla. Cocer el guiso en la olla a presión durante 20 minutos. Mientras tanto, pelar, lavar y picar la patata en dados.



Abrir la olla y cocer la patata con el guiso hasta que esté tierna. Hay que vigilar que no se quede sin líquido, para que no se pegue la carne; si fuera necesario, se puede añadir un poco de caldo o de agua.



Servir mejor al día siguiente de cocinarla, bien caliente, acompañada de una ensalada.